Cuando necesita un polvo gay apasionado, intenso y recíproco con buena acción de boca y lengua, este chocho gay tatuado sabe a quién llamar. Su follamigo es un 10/10. Es tan bueno desnudarse con él y soltarse, bombear su polla con virilidad y, sobre todo, comerse mutuamente. El tío tiene una lengua de mil demonios y sólo con su boca dan ganas de correrse a chorros por todas partes. Una delicia. Si le añadimos un poco de sodomía y una paja realmente excitante, es evidente que estos dos colegas van a escupir como locos.