19 años, asiático, el pequeño pasivo asiático parece un bastardo, una perra que necesita conseguir tantas pollas como sea posible. Cuando le pidió al Cabrón de Bravo que lo tomara como una llamada de botín regular, el chico malo vio su potencial. Pero le advirtió: para su iniciación no se iba a salvar y tendría que aceptarla. El joven asiático aparece y se mete entre Bravo y su amigo skinhead. Los chicos lo tratan como un perdedor y le hacen comer su gran y grueso zob mientras le dan una paliza. El pequeño bastardo se deja llevar, demuestra su motivación y entrega su coño. Déjenlo aguantar porque los dos domis ttbm activos lo tocarán como bárbaros y hasta le darán un doble sodo. Bien troceado, bien relleno.