Tres mejores amigos de toda la vida se reúnen tras meses de separación. Aún recuerdan cuando se masturbaban juntas delante de una película porno. Ahora son mayores de edad y sus deseos mutuos han crecido aún más. De vuelta a casa, uno de los chicos decide tumbarse de espaldas sobre una mesa. Sus amigos saben que les está ofreciendo su cuerpo y sus manos empiezan a recorrer su suave piel. Los chicos tienen ganas de polla. Se besan e intercambian mamadas antes de turnarse para follarse el culo unos a otros. Una vez más, se graban juntos, estrechando más que nunca su amistad.