Hola chicos, me llamo Pablo. Siempre os veo mirándome por la calle. Vuestros ojos pegados a mi gran paquete. No os culpo. Ahora es tu oportunidad de ver lo que tengo. Sé que os gustan las pollas oscuras, largas y gordas y un buen par de pelotas... ¿A qué estáis esperando? ¡! Mírame ahora.