El Zorro persigue a un terrorista mexicano en el bosque. Cuando consigue atraparlo, el pobre hombre está asustado como un pavo en noviembre y empieza a suplicar al Zorro por su vida. El héroe enmascarado empuña su espada y está dispuesto a tomarse la justicia por su mano. Pero cuando el criminal mexicano dice que hará lo que sea, el Zorro, que está de humor complaciente, desenvaina su segunda arma, la polla. Aunque reacio al principio, el criminal se la mete entera en su boca hambrienta y empieza a tragarse cada centímetro de la polla sin cortar del caliente justiciero. Subiendo y bajando la boca por la polla de Zoro, el sometido terrorista se la chupa a su nuevo amo como si su vida dependiera de ello. Bueno, en cierto modo depende de ello, pero pone tanto corazón en esta mamada que de alguna manera parece disfrutar del "trato" que Zoro le está ofreciendo. Después de un rato, el semental caliente decide hundir su espada carnosa en el culo de su prisionero. Sin mas ropa que su capa y su mascara, Zoro adula al terrorista cada vez mas fuerte, clavando su palpitante espada en el agujero del fugitivo. Finalmente, para la última parte de su castigo, le ordena que se tumbe en el suelo para poder descargar su cremosa carga sobre el cuello y la cara de su víctima. Pero, ¿disuadirá este castigo al terrorista o, por el contrario, le incitará a xxxar de nuevo la ley para dejarse atrapar por el héroe enmascarado? Una escena muy caliente con un escenario real, por Menoboy Studios.